FORMACION

Desde el Magisterio de la Iglesia se llama frecuentemente a la necesidad de una formación adecuada: “Para que los laicos puedan desempeñar adecuadamente y con celo sostenido esta misión, necesaria e ineludible hoy más que nunca, tenemos que ofrecerles instrumentos de formación de su ser cristiano y de su vocación peculiar.. Hay que reconocer a los laicos el derecho que tienen a recibir formación en la Iglesia. Ellos a su vez tienen la responsabilidad de esforzarse por formarse más y mejor con la ayuda de los pastores y con los medios con que cuenta la comunidad cristiana a este respecto”[1].

La realidad a la que nos enfrentamos es de todos conocida: secularización, alejamiento de los sacramentos, aversión a todo lo que signifique un orden establecido y por ende a las estructuras de la Iglesia, desconocimiento de la fe, etc. Para esta realidad hemos de superar esta formación deficiente en la dimensión misionera que se nos ha encomendado, debido en parte a la escasez de agentes para la misión[2].

Pero hay que tener en cuenta que, para las hermandades, la faceta misionera es bastante novedosa, acostumbradas durante siglos a dar culto público a sus titulares, ejercer labores de ayuda comunitaria y caridad a los necesitados. Todo ello sin olvidar sin embargo que las hermandades han tenido y tienen campos de evangelización en los que han sido pioneras, tales como el de la palabra (las hermandades se logran acercar al pueblo de Dios más de lo que pueden hacer el resto de grupos eclesiales), la caridad (las hermandades probablemente han sido las primeras ONGs de la historia), la imagen (debido a la fuerte atracción que ejercen estas sobre las personas especialmente el día de la salida procesional), o la cultura (como parte que forman de las tradiciones de nuestro pueblo)[3].

Vamos a presentar un PROYECTO de lo que puede ser la formación en las cofradías,dicha formación debe ser permanentemente creativa y satisfactoria tanto en los contenidos como en cuanto a las formas de planteamiento.

El Consejo Local de Hermandades y Cofradías  de Villamartín quiere afrontar una nueva etapa en el campo de la Formación Cofrade, que ya se viene transitando con mayor o menor intensidad en los últimos años, estableciendo unas líneas de actuación suficientemente precisa..

A este respecto,intentaremos  establecer  campos de actuación:

Formación Básica. Dirigida en especial a los nuevos cofrades, a modo de curso de iniciación o ingreso, pero también a quienes ya forman parte de la cofradía.  Historia ,Semana Santa ,patrimonio,estatutos y espiritualidad.

Formación para Dirigentes. Tiene como destinatarios tanto a quienes ya lo son como a quienes pudieran serlo en un futuro.

Formación Específica. Sobre materias concretas que puedan resultar de interés, reclamadas por cofradías o juntas de hermandades o, por razones de oportunidad, sugeridas desde el Consejo.

El Consejo  dispondrá de una extensa base de materiales a disposición de cofradías y cofrades, que procurará difundir mediante los actuales medios telemáticos,y en especial a través de esta PAGINA WEB.

[1] ApostolicamActuositatemn.29.[2] Cfr. Constitución Sinodal “la Evangelización de los alejados”, Sínodo Diocesano de Cádiz y Ceuta 2000, 5 y 6.[3] Cfr. Rvdo. Pedro Castón, “Campos de Evangelización para las Hermandades”, Actas del I Congreso Internacional de Hermandades y religiosidad Popular. Sevilla, 1999.
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